jueves, 29 de abril de 2010

Tanto.

Nunca, desde que te vi por primera vez, -o quizás antes-, he dejado de quererte. Me pregunté, me pregunto,  y si quieres te contesto, aunque ya ¿para qué?. Me respondí tantas veces en mitad del maldito silencio con que nos condené... Pero he olvidado las preguntas. Todas. Y ahora que no debería, como cada vez que mi corazón late a un ritmo diferente, aparece el mar de fondo. El que nos alejará pero no nos separará. 

Te quiero. Me quieres. Se acabaron las huidas. Sabemos que sabemos querer en dos orillas y no por ello dejar de querer la orilla en la que estamos o quererla menos . Es sorprendente el amor. Y sí, -tienes razón-, sabemos que nos tenemos, posiblemente, pase lo que pase y para siempre(-siempre siempre es mentira-), y se aleja el suelo que pisamos, y se alejan las manos de tocar(nos), y seguimos esperando el milagro y las sorpresas. 

Me siguen pesando aquella puerta, el invierno y el sofá vacíos. Y, si lo pienso, en mitad del calor que se anuncia por todas partes, bajo la luna llena de abril, me sigue pesando tanto frío. Pero no tanto amor.

Belle en la sombra ©

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Cierto... aquello no pesa, no podria hacerlo. Permanece siempre ahí, más allá de la sombra de cuaquier ausencia...y eso pasa porque se ha inmortalizado en nuestra memoria..
*hermoso lo que escribes, seguiré pasando a leerte
Diana

Belle dijo...

Gracias Diana, ahora que llega el calor sé está rico a la sombra...descálzate y pasea cómodamente, estás en tu casa.

Anónimo dijo...

No hay puertas, ni mar, ni aire, simplemente hay querer, eso supera la mezquindad de los cierres, y la severidad de las distancias. No hay antídoto contra ser dos, aunque seamos "cienes cienes"
Unas letras bellas, muy bellas, que no se borrarán jamás.

-El vendedor de moda fresquita-

Belle dijo...

Señor vendedor de moda fresquita:así sea.

Espuma dijo...

Vaya, un vendedor de moda fresquita y yo con la crisis a cuestas }:-(

Belle, preciosas palabras, palabras hermosas. Qué bonito es el amor si yo pudiese verlo como lo ves tú, y es que sabes describir de una forma ¿espiritual?, no sé, sólo sé que dices tan bello todo, aunque escribas con triste. Qué romántico es leerte... esa palabra es adecuada, sí. :)

un beso.