domingo, 29 de mayo de 2005

Cementerio de elefantes

Dicen que en los confines del mundo, allí donde la línea del horizonte se convierte en el límite del cielo, y el sol se refleja presuntuoso en un incesante , impalpable e inquieto espejo de olas , van a morir los deseos cumplidos, deseos olvidados hace mucho tiempo por aquellos a los que un día dieron un motivo para reir, para crecer, para soñar, para esperar, para vivir . Deseos achacosos, obsoletos, oscuros y olvidados, deseos inservibles a los que se ha vuelto la espalda; felicidad de usar y tirar.Hasta ahí llegan, cansados y sin fuerzas, deseos infantiles de globos de colores y piruletas de fresa, deseos adolescentes de primeros besos y de primer amor y de motos brillantes y aprobados en Junio, deseos adultos de amores serenos, bebés sonrientes y calor de hogar, deseos ancianos de minutos y de memoria , o de olvido. Y así, en eterna mezcolanza, pueblan el horizonte de brumas que amenazan a los marinos descuidados que han llegado a perderse, como viajeros del desierto en un cementerio de elefantes, atormentado y fútil momumento a la esperanza que un día fue.

 Belle en la sombra ©

5 comentarios:

white dijo...

Supongo que allí descansarán algunos de mis deseos olvidados, pero otros me los guardo todavía un poquito más.
Muchas gracias por tus palabras, eres un cielo.

Jaime dijo...

Si los deseos cumplidos acaban muriendo en esa colosal sala del olvido, creo que nunca más me entristeceré cuando no se me cumpla un deseo pedido, pues ahora siento que así vivirá para siempre.
Una vez más me das una sonrisa.
Besos...

Gore dijo...

Nada más que de mis deseos debe de estar lleno un armario en el archivo de los recuerdos incumplidos. Qué cosas se te ocurren, Belle, eres un genio. Un beso, guapetona.

Gore dijo...

De los deseos incumplidos, quise decir

Belle dijo...

White , Jaime , Goreño , a veces me dá tanta rabia nuestro desmedida manera de querer cosas rápido y a toda costa ... no debería ser así , hemos convertido la vida , el futuro , en algo de usar y tirar .

Besos gordos.